Las congregaciones locales
Los miembros de la Iglesia se organizan en congregaciones locales llamadas barrios o ramas. Dichas congregaciones se organizan de modo geográfico, y los miembros asisten a un barrio o a una rama que les quede cerca de casa. Las congregaciones se reúnen los domingos para adorar. El líder de una congregación es el obispo o el presidente de rama. No se le paga por el servicio que rinde sino que dona su tiempo para servir a otros en la congregación.
Los miembros son llamados por sus líderes para servir en diferentes cargos dentro de la congregación. Cuando los líderes hacen esos llamamientos, procuran obtener la guía divina. Los cargos a los que uno puede ser llamado incluyen los de ser maestro, líder de los jóvenes, secretario, etc. El servicio que presta un miembro sirve de bendición a los demás, y le da la oportunidad a esa persona de aprender y progresar.
El barrio o la rama es una comunidad en la que los miembros se ayudan unos a otros. Los miembros tratan de seguir las enseñanzas de un profeta antiguo que enseñó que al bautizarnos, debemos estar “dispuestos a llevar las cargas los unos de los otros para que sean ligeras;
sí, y... dispuestos a llorar con los que lloran; sí, y a consolar a los que necesitan de consuelo” (Libro de Mormón, Mosíah 18:8-9).
Por medio del servicio los miembros llevan las cargas los unos de los otros y se expresan su amor.
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