La felicidad proviene del saber que Dios tiene un propósito para la vida de usted
Ninguno de nosotros pasa por esta vida sin tribulaciones; algunas de ellas muy severas. Posiblemente tengamos problemas con la familia, los amigos, el trabajo o la salud, tal vez tengamos que luchar con debilidades personales; pero nuestros problemas no significan que no podemos ser felices. El saber que usted es un hijo o una hija de un Padre Celestial amoroso y de que la vida tiene un propósito, le puede ayudar a ver los desafíos desde otro punto de vista. Éstos se pueden convertir en peldaños que le acercarán a su Padre Celestial. Desde una perspectiva eterna, usted puede soportar las aflicciones de la vida con mayor fe y esperanza.
Al suplicarle a su Padre Celestial que le dé ayuda y fortaleza, usted podrá encontrar paz y felicidad, no importa las circunstancias en las que se encuentre. Usted tendrá la seguridad de que no está solo; de que Dios le ama y que le ayudará si usted acude a Él.
|