La Creación
Bajo la dirección del Padre, Jesucristo creó la tierra para que fuera un lugar donde pudiéramos vivir y obtener experiencia. A fin de progresar y llegar a ser como Dios, teníamos que obtener un cuerpo y ser probados por un tiempo en la tierra. Durante nuestra estancia en la tierra, estamos fuera de la presencia física de Dios y no recordamos nuestra vida preterrenal. Por consiguiente, debemos andar por fe y no por lo que vemos.
Dios no sólo creó la
tierra sino que también creó al hombre físicamente a Su
propia imagen. Y ¿cuál es la imagen de Dios según se revela
en las Escrituras? En el Antiguo Testamento, Dios dijo:
“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza” (
En el Nuevo Testamento,
cuando el Cristo resucitado se apareció a Sus apóstoles, les dijo:
“palpad y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos,
como veis que yo tengo” (
La revelación moderna
confirma estas enseñanzas de la Biblia. En la primavera de 1820, Dios
el Padre y Su Hijo Jesucristo se aparecieron a José Smith.
José reveló que el Padre y el Hijo tienen “un cuerpo de
carne y huesos, tangible como el del hombre” (
