El Evangelio bendice a las familias y a las personas

Dios ha proporcionado las familias para traer felicidad a Sus hijos, permitirles aprender principios correctos en un entorno de amor y prepararlos para volver a Él después de la muerte. Dado que la familia es ordenada por Dios, es la unidad social más importante en este tiempo y en la eternidad. 

El matrimonio (Génesis 2:18) y la familia ( Génesis 1:28) son puntos centrales del plan de Dios para el destino eterno de Sus hijos. Su Padre Celestial desea que usted haga todo lo que pueda durante el tiempo que permanezca en la tierra a fin de prepararse para vivir en una familia eterna.

Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se fundan y mantienen sobre principios sólidos, como los que enseñó Jesús. Tales principios incluyen la fe en Jesucristo, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo, y las actividades recreativas edificantes. Un hogar establecido sobre los principios del Evangelio es un lugar de refugio y seguridad, donde el Espíritu del Señor puede morar y bendecir a los miembros de la familia con paz, gozo y felicidad (“ La Familia: Una Proclamación para el Mundo”).

Ningún matrimonio o familia es perfecto. Al experimentar relaciones difíciles, puede ser de ayuda recordar que cada persona en esta tierra es un hijo o hija amado por Dios y que tiene una naturaleza y un destino divinos. El aprender a amar y servir a los miembros de su familia, como Cristo enseñó, le ayudará a llegar a ser más como su Padre Celestial y a prepararse para vivir con Él de nuevo en una familia eterna.