Jesucristo estableció Su Iglesia
Pocos siglos antes del
nacimiento de Jesucristo, la gente había caído en apostasía. Cuando el
Salvador comenzó Su ministerio terrenal, restauró Su
Evangelio y estableció Su Iglesia de nuevo en la tierra.
Edificó Su Iglesia sobre el fundamento de los apóstoles y
profetas, siendo Él mismo la principal piedra del ángulo
(
Jesucristo llamó a doce
hombres para que fueran Sus Apóstoles—entre los que estaban
Pedro, Santiago y Juan—y les impuso las manos para
conferirles la
La venida del Salvador
cumplió las profecías. Fue un ejemplo de piedad y mostró a
los hombres cómo es nuestro Padre Celestial. Sin embargo,
fue rechazado por los hombres y crucificado. Él llevó a cabo
la Expiación, al
sufrir por los pecados de todos los hombres. Después de Su
Resurrección,
Jesucristo guió a Sus Apóstoles mediante la revelación, haciendo de la Iglesia de
Jesucristo una iglesia dirigida por Dios y no por los
hombres (
Además de los Doce Apóstoles, Jesucristo escogió a otros líderes para ayudar a los apóstoles en la obra de Su Iglesia. Entre ellos, se encontraban los:
- Setentas (misioneros)
- Evangelistas (patriarcas)
- Pastores (líderes presidentes)
- Élderes
- Obispos
- Presbíteros
- Maestros
- Diáconos
A estos oficiales se
les dio la autoridad necesaria (o sacerdocio) para llevar a
cabo la obra de la Iglesia de Cristo. Ellos llevaban a cabo
la
Cuando Sus seguidores
le preguntaron a Jesucristo qué tipo de personas Él deseaba
que fueran, Su respuesta fue sencilla: “Aun como yo soy”
(
Jesucristo le ha mostrado a usted a través de Su ejemplo y enseñanzas cómo debe vivir para poder volver a su Padre Celestial. Aunque cometa errores, conforme usted se arrepienta de ellos sinceramente e intente seguir el ejemplo de Jesucristo, su vida se llenará de paz y gozo interior, sean cual sean las circunstancias a su alrededor.
Desde el principio, Dios ha llamado testigos especiales conocidos como profetas, y les ha mandado llevar registros de Sus tratos con Sus hijos. Tanto la Santa Biblia como El Libro de Mormón son registros de ese tipo. La Santa Biblia contiene un registro de los tratos de Jesucristo y de Su ministerio con el pueblo de la Tierra Santa. El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo es un registro de los tratos de Jesucristo con el pueblo de la antigua América y de Su aparición a ellos. Ambos libros enseñan sobre nuestro Padre Celestial y Su Hijo, Jesucristo, y sobre Su amor por nosotros.
