Bautismo y confirmación
La fe en Jesucristo y el arrepentimiento lo preparan para el bautismo y para recibir el Espíritu Santo. Jesucristo enseñó por medio del ejemplo que todos deben ser bautizados con agua y con el Espíritu (el Espíritu Santo) para la remisión, es decir el perdón, de los pecados. Mediante el bautismo efectuado por alguien que posea la autoridad del sacerdocio, y al recibir el Espíritu Santo, usted puede volver a nacer espiritualmente.
Una vez que se
haya arrepentido, y sea bautizado y confirmado por alguien
con la
Debemos ser bautizados para convertirnos en miembros de la Iglesia restaurada (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) y con el tiempo entrar en el reino de los cielos. Esta ordenanza es una ley de Dios y debe efectuarse por medio de Su autoridad. Un obispo o presidente de misión debe dar permiso a un poseedor del sacerdocio para efectuar un bautismo o una confirmación.
Los niños
pequeños no deben ser bautizados hasta que alcancen la edad
de responsabilidad, la cual es a los ocho años, ya que son
redimidos mediante la misericordia de Jesucristo (
