Santificar el día de reposo

Al asistir a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días puede aprender sobre el plan que Dios tiene para usted, recibir las ordenanzas necesarias, tal como el bautismo, y recibir la guía espiritual que necesita para ser feliz en la vida y regresar a vivir con su Padre Celestial.

Su conducta en el día de reposo es un reflejo de su compromiso de honrar y adorar a Dios. Al santificar el día de reposo e ir a la casa del Señor a adorarlo, demostrará su disposición de guardar los convenios que hizo con Dios. Allí puede participar de la Santa Cena para recordar a Jesucristo y Su Expiación y de este modo renovar sus convenios y mostrar que está dispuesto a arrepentirse de sus pecados y errores. El día domingo puede disfrutar del descanso de sus labores y sentirse renovado al relacionarse con sus familiares y amigos.

Cuando una comunidad o un país descuida sus actividades del día de reposo, su vida religiosa decae, todos los aspectos de la vida se ven afectados negativamente y se pierden las bendiciones prometidas por santificar el día de reposo. Debe abstenerse de realizar compras y de participar en otras actividades comerciales o deportivas que son tan comunes en la actualidad y profanan el día de reposo. Al esforzarse por hacer sus actividades del día de reposo compatible con el propósito y el Espíritu del Señor, su vida se colmará de gozo y paz.

Referencias de Escrituras sobre el día de reposo: 3 Nefi 18:1--25; Éxodo 20:8--11; Isaías 58:13--14; Doctrina y Convenios 59:9--15; Éxodo 31:12--17.