Familias eternas

La familia es la unidad fundamental de la sociedad y el entorno principal en el que los niños cultivan la virtud.  Dios sitúa la familia en el centro de Su plan eterno para la felicidad de Sus hijos.

Los niños aprenden el amor, la confianza, la lealtad, la cooperación y el servicio en la familia.  Aprenden cómo comportarse en la sociedad y cultivan las cualidades de un buen ciudadano.El bienestar de cualquier sociedad radica en la fortaleza de sus familias. Por esta razón, el fortalecimiento de la familia consolidará las sociedades y las naciones.

El hogar debe ser un refugio, un lugar ajeno a los conflictos del mundo exterior, un lugar en el que todos se sienten seguros, respetados y aceptados.  Éstas son algunas maneras de promover este sentimiento de armonía en su hogar:

  • Amarse y servirse unos a otros.  Jesucristo, el Salvador, mostró un amor perfecto en Su servicio indefectible a lo largo de Su vida en la tierra.  El servicio a los demás nos enseña la humildad, afirma la autodisciplina, genera unión, afianza la ética laboral y conduce a un mayor amor y compasión.
  • Pasar momentos especiales juntos.
  • Cómo poner en marcha y mantener la Noche de Hogar semanal.  La Noche de Hogar debe centrarse en construir y mantener las relaciones familiares.  En ella se pueden incluir juegos, canciones, intercambios de impresiones, un refrigerio especial, lecciones breves, experiencias familiares, etc.
  • Preparar la comida y tomarla juntos es una buena manera de fomentar la conversación.
  • Adoptar una afición familiar.
  • Ir de vacaciones en familia.
  • Dedicar tiempo a actividades recreativas sanas.
  • Participar en las tareas y actividades escolares como monitores, directores o acompañantes voluntarios; asistir a las pruebas deportivas, actuaciones y toda otra actividad siempre que sea posible; conocer a los profesores y entrenadores; averiguar los proyectos y asignaciones a largo plazo y ayudar en el establecimiento de objetivos o en la planificación correspondientes.
  • Lograr una comunicación eficaz.  El arte de la buena comunicación permite que las familias expresen su amor y respeto unos por otros y que cultiven la confianza y la autoestima. 
  • Fortalecer constantemente la unión con su cónyuge.  La alianza matrimonial y la familia formada por ésta son puntos centrales del plan de Dios para el destino eterno de Sus hijos.  
  • Fijar límites para el uso del equipo electrónico en el hogar.  Llegar a un acuerdo sobre limitaciones razonables para el uso de la televisión, la computadora, los videojuegos y otros equipos electrónicos facilita una comunicación familiar más sólida.
  • Enseñar a los niños acerca de Jesucristo y ayudarles a seguir Su ejemplo.  Los niños necesitan ayuda para aprender a reconocer el Espíritu Santo.  Al enseñarles cómo saber que lo que están sintiendo viene de Dios, les ayudarán a distinguir el bien del mal y a tomar decisiones correctas a lo largo de su vida.

En 1995, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días publicó “ La Familia: Una proclamación para el mundo” para instar a las personas y a los gobiernos a fortalecer la familia.La proclamación describe su relación con Dios, así como la importancia del matrimonio y los vínculos familiares, tanto en esta vida como en la eternidad.