La enseñanza y el aprendizaje en la Iglesia
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está organizada para perfeccionar y bendecir la vida de sus miembros. Les brinda oportunidades de enseñarse entre sí el Evangelio, de hermanarse y servirse y de apoyarse en la búsqueda de la salvación. Las doctrinas del Evangelio se enseñan a los miembros en el seno de la familia y por medio de la Iglesia. Cuando se dan asignaciones de enseñanza a los miembros, se les facilitan materiales para que tengan una experiencia fructuosa.
La Iglesia recalca la importancia de la formación secular continua. El Sistema Educativo de la Iglesia (SEI) abarca todos los programas educativos de la Iglesia, entre ellos las universidades y facultades, los institutos de religión y los programas de seminario del mundo entero.
- La Universidad Brigham Young (BYU, por sus siglas en inglés) de Provo, Utah, es la mayor universidad privada de los Estados Unidos. La institución ofrece licenciaturas y programas educativos de postgrado a más de 30.000 alumnos.
- La Universidad Brigham Young de Laie, Hawai, matricula aproximadamente a 2.400 alumnos al año. Según una encuesta llevada a cabo por U.S. News and World Report en 2006, el campus de BYU Hawai está reconocido como el más diverso de los Estados Unidos ya que consta con la presencia de más de 74 países.
- BYU-Idaho está situada en Rexburg, Idaho, y tiene capacidad para más de 11.000 alumnos.
- El Instituto superior de comercio - LDS se halla en el centro de Salt Lake City, Utah. Imparte programas de formación profesional de uno y dos años de duración aproximadamente a 1.300 alumnos.
En 2001, la Iglesia puso en marcha el Fondo Perpetuo para la Educación (FPE) para ayudar a los hombres jóvenes que viven en regiones desfavorecidas a obtener una buena formación y llegar a ser autosuficientes. El programa se costea mediante las donaciones de los miembros y simpatizantes de la Iglesia. Se trata de un fondo recurrente que permite prestar dinero a los estudiantes para que puedan costear su formación académica o capacitación avanzada. Una vez que el estudiante haya obtenido su diploma y esté trabajando, devolverá el dinero con una tasa de interés reducida. El FPE se concibió según el patrón del Fondo Perpetuo para la Emigración, el cual ayudó a más de 30.000 miembros pioneros de la Iglesia en su viaje de Europa al valle del lago Salado entre mediados y finales del siglo XIX. Por su parte, el fondo para la educación ayuda a estudiantes de 18 a 30 años y de 31 países diferentes.
La importancia de la formación
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días valoran mucho la formación y recalcan la importancia de obtener tanta como sea posible. Gordon B. Hinckley, Presidente de la Iglesia, declaró:
“Esperamos que nuestra gente procure obtener formación. Hacemos un enorme hincapié en la formación. La consideramos un mandamiento del Señor; instamos a nuestra gente con todas nuestras fuerzas en este sentido, y esperamos que otras personas también se hagan eco de ello... Los estudios indican que cuanto mayor es el nivel educativo alcanzado por una persona, más creyente es dicha persona... Esperamos que las personas piensen. Queremos que piensen. Queremos que profundicen. Queremos que lean. Queremos que desarrollen la mente y les transmitimos ese mensaje de esperanza y crecimiento. Ésta es nuestra doctrina, la que enseñamos, y esperamos que dé su fruto. 'La gloria de Dios es la inteligencia, o... luz y verdad' (
