Ser miembro de la Iglesia de Cristo

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (o iglesia mormona) se ha organizado para perfeccionar y bendecir la vida de sus miembros. La familia es la unidad básica de la Iglesia. Dios sitúa a la familia en el centro de Su plan eterno para la felicidad de Sus hijos. La Iglesia constituye el medio gracias al cual las familias pueden estar unidas eternamente.

Jesucristo es la cabeza de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El propósito principal de dicha Iglesia es ayudar a todos a venir a Cristo (véase Moroni 10:32). Para cumplir esa misión, la Iglesia está organizada de acuerdo con el modelo revelado por el Señor “a fin de perfeccionar a los santos... hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios” ( Efesios 4:12–13); véase también Efesios 4:11.

La familia es la unidad fundamental de la Iglesia. No existe organización alguna que pueda tomar el lugar de la familia. A medida que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sigue creciendo, siempre tendrá el objetivo de apoyar y fortalecer a las familias y a los individuos en sus esfuerzos por vivir el Evangelio.

El ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ofrece muchas oportunidades de ayudar a los demás a venir a Cristo. Los miembro de la Iglesia:

  • Dan de su tiempo y sus recursos para ayudar a los necesitados y a los afligidos.
  • Sirven como misioneros por todo el mundo enseñando a los hijos de Dios el evangelio restaurado de Jesucristo.
  • Llevan a cabo ordenanzas de salvación (como el bautismo) por ellos mismos y por los que murieron sin conocimiento del evangelio de Jesucristo.

La Iglesia de Jesucristo ha sido restaurada por Dios mediante el profeta José Smith. Usted puede saber por cuenta propia que esto es verdad al preguntárselo al Padre Celestial en oración.